LA DIARREA: GASTROENTERITIS AGUDA

LA DIARREA: GASTROENTERITIS AGUDA

Debemos comenzar aclarando que la diarrea no es una enfermedad, sino un síntoma derivado de diversos factores y por tanto, de etiología multifactorial. Sin embargo, la causa más frecuente de diarrea aguda es la infecciosa (gastroenteritis aguda), en tal caso, podemos considerar la diarrea como un mecanismo protector cuyo objetivo es eliminar microorganismos y toxinas, es por tanto, una reacción de defensa que no debemos frenar. Por ello, El empleo de antidiarreicos de forma sistémica es contraproducente.

La diarrea se caracteriza por un aumento en la frecuencia, volumen y fluidez de las evacuaciones intestinales habituales de cada persona, siendo normalmente un proceso agudo y autolimitante, es decir, desaparecerá sin tratamiento alguno, únicamente manteniendo al paciente hidratado. Se debe dejar que la naturaleza siga su curso y así nuestro organismo se encargará mediante este proceso de eliminar agentes tóxicos responsables. La calificación de diarrea no precisa que las heces sean líquidas o semilíquidas, aunque esta es la situación más común. El número de evacuaciones considerado normal oscila entre las tres deposiciones diarias y las tres semanales, con una deposición media diaria de 100-200 g/día.

 

 Clasificación de la diarrea:

A-SEGÚN DURACION: la diarrea puede ser aguda, persistente o crónica:

1- Diarrea aguda: Su duración es inferior a dos semanas, con frecuencia es autolimitante y suele revertir antes de las 48 horas. Se caracteriza por su aparición brusca, aumento en la frecuencia y cantidad de las deposiciones  (>200 g/día). Generalmente es de tipo infeccioso, es lo que denominamos gastroenteritis aguda, en este caso, suele venir acompañada de otros síntomas como fluidez de las heces, dolor abdominal, flatulencia, debilidad, malestar general y a menudo fiebre y vómitos. La GEA es una enfermedad inflamatoria infecciosa que cursa con inflamación de la mucosa gástrica y entérica debido a una infección desencadenándose una serie de síntomas gástricos (vomitos, dolor abdominal, fiebre, diarreas…). La diarrea aguda, aunque con menor frecuencia, también puede ser consecuencia de otros factores tales como fármacos (antibióticos que reducen nuestras defensas) o una intoxicación alimentaria.

2-Diarrea persistente y crónica: la primera dura entre dos semanas y 30 días. La duración de la diarrea crónica es superior a los 30 días y suele ser consecuencia de enfermedades intestinales, intolerancias o alergias.

B-SEGÚN GRAVEDAD: la gravedad del episodio viene determinada por el nº de deposiciones , intensidad del dolor, presencia/ausencia de fiebre, estado de deshidratación o presencia/ausencia de rectorragia (hemorragias del recto).

1-Diarrea leve: El numero de deposiciones diarias es inferior a tres, el dolor es escaso o nulo y no existe fiebre, deshidratación o presencia de sangre en heces.

2-Diarrea moderada: El nº de deposiciones es entre 3-5 diarias, dolor abdominal moderado, la temperatura inferior a 38ºC y no existe deshidratación ni rectorragia.

3-Diarrea grave o severa: El nº de deposiciones es superior a 5 diarias, el dolor de moderado a severo, la temp superior a 38ºC y hay signos de deshidratación y/o rectorragia.

C-CASOS ESPECIALES:

1-Diarrea del viajero: Es de origen infeccioso, se desarrolla en los turistas que visitan países cálidos y pobres a nivel sanitario. Suele aparecer en los primeros días por contagio de alimentos sólidos ya que en ellos existe mayor concentración de patógenos que en los líquidos. Normalmente no es grave ya que el cuerpo termina acostumbrándose a los cambios de microorganismos aunque en colectivos más sensibles (niños, ancianos o persona con enfermedades crónicas) puede ser potencialmente grave.

2-Diarrea en lactantes y niños: Las causas más frecuentes son de tipo infeccioso (un 80% rotavirus o bacterias como Salmonella, Campylobacter), se caracteriza por un cambio brusco en el ritmo intestinal habitual del niño, hay que tener en cuenta que en situación normal las deposiciones del lactante son frecuentes y de consistencia líquida. Puede ir acompañado de vómitos, fiebre, dolor abdominal y deshidratación. Esta última se manifiesta por ojos o fontanela hundidos, boca seca, pañal seco en las últimas tres horas, letargo o irritabilidad, falta de elasticidad en la piel, evidente pérdida de peso.

 

Etiología de la diarrea:

Como ya se ha comentado anteriormente, la diarrea es considerada como un signo más que una enfermedad en sí misma. Las causas que la originan pueden ser de diversa índole:

1-Origen infeccioso (GEA): Bacteriana (Shigela, Salmonella y especialmente Escherichia Coli), viral (rotavirus…), parasitaria (Giardia, Entamoeba..) o por hongos (Cándida).

2-Intoxicación alimentaria o por metales pesados (arsénico, plomo, mercurio, cadmio..).

3-Enfermedades inflamatorias (enfermedad inflamatoria intestinal como colitis ulcerosa o enf Crohn), cuadros inflamatorios abdominales (diverticulitis, peritonitis..), tumores (linfomas…) o alergias (gluten) e intolerancias (lactosa) alimentarias.

4-Origen farmacológico: Son diversos los fármacos que pueden inducir a diarreas (antiácidos como sales de magnesio, antibióticos, antihipertensivos, colestiramina, digoxina, diuréticos, preparados de hierro, procineticos, antiinflamatorios no esteroideos ,edulcorantes artificiales, antineoplásicos…). Es la causa más frecuente en personas mayores. En pacientes hospitalizados la causa más común es la infección por Clostridium difficile especialmente en aquellos sometidos a tratamiento antibiótico (el agente responsable de la diarrea es el fármaco, no la bacteria).

NOTA: Si empleamos el sentido común debemos llegar a la siguiente conclusión, el antibiótico SOLO SERA DISPENSADO en cuadros con clara evidencia/sospecha de infección bacteriana, ya que como hemos visto el fármaco antibiótico podría agravar la situación.

 

Tratamiento de la diarrea:

Independientemente de su etiología, la diarrea va a tratarse de igual manera. En la mayoría de los casos es aguda, leve y  de carácter autolimitante, por ello el tratamiento es paliativo destinado principalmente a la reposición de líquidos y electrolitos. También se puede recurrir al tratamiento farmacológico pero siendo prudentes tanto en el uso de antidiarreicos como antibióticos por todo lo anteriormente comentado. En cuanto al tratamiento dietético, será la dieta pobre en fibra no fermentable, más conocida como dieta astringente la que deberemos aplicar.

Tratamiento farmacológico: Absorbentes intestinales (carbón activo…), inhibidores de la motilidad intestinal (loperamida…), potenciadores de la absorción intestinal, inhibidores de la secreción intestinal (racecadotrilo…), antibióticos.  El uso indiscriminado de antidiarreicos sobretodo si la diarrea es de carácter infeccioso estará contraindicado. Solo se administrará antibiótico en caso de sospecha de infección bacteriana.

 

Tratamiento dietético. Dieta astringente:

1-Rehidratacion oral: Prevenir la deshidratación es la base  del tratamiento de la diarrea aguda. Es la 1º fase del tratamiento, se aconseja dieta líquida las primeras 24-48 horas. Es necesario ofrecer líquidos en gran cantidad pero en pequeñas tomas durante 24-48 horas, utilizando los preparados de farmacia (Sueroral) o la solución de rehidratación recomendada por la OMS. Los alimentos líquidos (agua de arroz, agua de zanahoria, agua de manzana hervida, té, limonada natural, leche sin lactosa..) se administrarán en pequeñas cantidades y a menudo, se aumentará la cantidad según la mejoría observada.

-Solución de la OMS: Cloruro sódico (3.5 g), bicarbonato sódico (2.5 g), Cloruro potásico (1.5 g), Glucosa (20 g). Todo ello diluirlo en 1 litro de agua.

-Formula de rehidratación oral de elaboración casera: Unicamente en caso de imposibilidad para conseguir la preparación comercial pues presentan el riesgo de hiperosmolaridad al no mezclar sus componentes en proporciones precisas. La fórmula casera tendrá la siguiente composición: Zumo de 2 limones, 2 cucharadas soperas de azúcar, 1/2 cucharadita de postre de sal común, 1/2 cucharadita de postre de bicarbonato sódico y agua hervida hasta un litro.

 

2-Regeneración de la flora intestinal. Administración de PROBIOTICOS o SIMBIOTICOS:  el yogur es considerado un probiotico pues contiene bacterias  (lactobacilus, bifidobacterias…) restableciendo así la flora autóctona perjudicada. El producto simbiótico combina el probiotico (bacterias) con el prebiótico (alimento para la bacteria), de la fermentación se originan  ácidos grasos de cadena corta (AGCC) que actúan como combustible de los enterocitos  nutriendo y fortaleciendo el colon.

3-Dieta astringente o dieta pobre en fibra no fermentable:  La dieta pobre en fibra no fermentable tiene como objetivo disminuir la frecuencia de los movimientos intestinales y disminuir el volumen y la frecuencia de las deposiciones. Estará indicada para el tratamiento de la diarrea, sea cual sea su etiología. En el apartado DIETAS TERAPEUTICAS se trata con profundidad (ver apartado).

 

Medidas preventivas y consejos generales:

  • No comer frutas sin pelar ni verduras crudas. Prestar especial atención a las ensaladas.
  • Las carnes y pescados no deben consumirse crudos ni poco cocinados.
  • Cuidado a la hora de comer repostería y helados por su fácil contaminación.
  • No conservar alimentos a temperatura ambiente y protegerlos de las moscas. No interrumpir la cadean del frío de los alimentos.
  • Cuidar la calidad higiénica de los alimentos a consumir para evitar intoxicaciones alimentarias.
  • Solo beber agua con garantía sanitaria. Evitar los cubitos de hielo.
  • Solo están garantizadas aquellas bebidas y refrescos embotellados y el café y bebidas calientes (por la temperatura a la que son sometidos).
  • En caso de aguas potencialmente peligrosas, pueden ser tratadas mediante ebullición (10 min) o cloración.
  • En caso de viaje, llevar sales de rehidratación oral y un antidiarréico tipo loperamida (FORTASEC).
  • Lavarse frecuentemente las manos.
  • No abusar de los laxantes.
  • Limitar el consumo de bebidas estimulantes (café, coca-cola, alcohol…).
  • Aprender a relajarse, los nervios y el estrés aumentan la motilidad del digestivo.
  • Eliminar correctamente las basuras.