INTOLERANCIA A LA HISTAMINA: MIGRAÑAS

La histamina es una amina biógena, sustancia ampliamente distribuida en diversos tejidos de nuestro organismo en los cuales desempeña funciones fisiológicas importantes: actúa sobre la musculatura de los bronquios y de los vasos sanguíneos, interviene en la secreción gástrica y actúa como neurotransmisor en el SNC, en definitiva, la necesitamos. ¿De dónde la obtenemos? A través de los alimentos (exógena) aunque también en menor medida puede ser sintetizada por nuestra flora intestinal. Al mismo tiempo, disponemos de tres  mecanismos para metabolizarla (degradarla) y que ésta no se acumule en el organismo, de ellos, el principal se encuentra localizado en el intestino, se trata de DAO (diaminooxidasa) un enzima que sintetizan los enterocitos.En condiciones normales será metabolizada (eliminada) en el intestino mediante DAO. El problema acontece cuando existe un desequilibrio entre la entrada  y la salida de ésta, lo que se traduce en una acumulación excesiva de histamina:

  1. Intoxicación histamínica. Consumo de alimentos con concentraciones anormalmente altas de esta amina, en estos casos los mecanismos de metabolización resultan insuficientes, aun cuantos éstos funcionen perfectamente.
  1. Intolerancia a la histamina. Consecuencia de un mal funcionamiento de las vías de destoxificación de la histamina por causas genéticas, patológicas (enfermedad inflamatoria intestinal) o por bloqueo farmacológico. En otras palabras puede existir déficit (inactividad) de la enzima DAO por varios motivos. En este caso a diferencia de la intoxicación, pueden aparecer los efectos adversos tras el consumo de productos con bajas concentraciones de histamina.  Se han detectado más de 90 medicamentos con capacidad para inhibir DAO: antidepresivos (moclobemida, tranilcipromina, Amitriptilina), antiparkinsoniano (Selegilina), antituberculoso (Isoniazida), mucolítico (Acetilcisteina), expectorante (Ambroxol), antipalúdico (Cloroquina), antihipertensivo (Dihidralazina, Verapamilo), antibiótico (Acido clavulanico), analgésico (Metamizol), antiemético (Metoclopramida), antiaritmico (Propafenona).

En ambos casos, el cúmulo de histamina da como resultado la aparición de efectos adversos: síntomas digestivos (nauseas, vómitos, diarreas), cutáneos (sarpullidos, urticaria, edemas..), la histamina se acumula en el plasma aumentando el torrente sanguíneo provocando hipotensión, entrada masiva de sangre al cerebro y en consecuencia MIGRAÑAS.

Migrañas. Concepto, etiología y diagnóstico:

Son cefaleas (dolor de cabeza) primarias, es decir, que NO son debidas  a otras enfermedades tales como tumores, procesos inflamatorios, accidentes cerebrovasculares, infecciones u otras entidades que de forma secundaria pueden ocasionar dolor de cabeza. La migraña se caracteriza por dolor de cabeza frecuentemente pulsátil, de carácter recurrente, intermitente y crónico, suele ir acompañado de nauseas y vómitos. Su principal factor desencadenante es, como ya se ha comentado, la acumulación de histamina en el plasma.

Cuando se diagnostica migraña con aura:El aura la componen una serie de síntomas neurológicos que pueden aparecer antes de la cefalea como visión borrosa, fotopsias etc., de comienzo gradual y totalmente reversibles en menos de una hora. La forma más frecuente, sin embargo, es la que no va precedida de aura.

Criterios actuales para el diagnóstico de la migraña sin aura:

  • Episodios de dolor de cabeza de 4 a 72 horas de duración.
  • Para el diagnóstico se precisan dos de los siguientes síntomas: dolor unilateral, dolor pulsátil, empeoramiento de la actividad rutinaria), dolor moderado o grave…y algunos de los siguientes: nauseas o vómitos, fono o fotofobia.

 

Tratamiento dietético

La terapia antimigrañosa como en diversas entidades reside en combinar adecuadamente farmacología y dietoterapia, también se puede recurrir, como coadyuvante a la fitoterapia. Vemos una vez más como la alimentación forma parte activa en el tratamiento de enfermedades.

Por sentido común cabe pensar que la principal estrategia dietética consistirá en pautar una dieta baja en histaminas (ver apartado en dietas terapéuticas), sin embargo, no podemos limitarnos a excluir los alimentos con alto contenido en este compuesto sino que debemos combinar adecuadamente los alimentos permitidos de manera que no solo mantengamos la ingesta de histamina lo más baja posible sino que además nos debemos asegurar de cubrir todas las necesidades nutricionales del individuo. Dado que la histamina está ampliamente distribuida por todos los alimentos, esta tarea puede resultar complicada. Con este fin debemos diseñar un patrón dietético que cumpla con unas características nutricionales especificas enfatizando sobre los nutrientes más estrechamente vinculados con esta patología:

-Dieta alta en HC (50-60%): Potenciando  la ingesta de carbohidratos complejos e integrales (arroz, pasta, pan, cereales desayuno, tuberculos…) y evitando la ingesta de HC simples (azucares y procesados). La glucosa es el combustible por excelencia de las células, sobretodo, de las neuronas. Los primeros la liberan a sangre de forma lenta y gradual (bajo índice glucémico) asegurando normoglucemia (niveles ctes de glucosa en sangre) teniendo así abastecido al cerebro.

Dieta moderada en proteína (10-15%): Potenciando las fuentes proteicas tanto animales como vegetales evitando aquellos alimentos con alto contenido en histaminas (ver en dieta baja en histamina).

-Dieta baja en grasas de cualquier índole (<25%): en la dieta deben predominar (como siempre) las grasas “buenas” procedentes de los alimentos de origen vegetal y del pescado, teniendo la precaución de evitar aquellos alimentos ricos en histaminas. El pescado en conserva está totalmente prohibido por este motivo e incluso el fresco, se debe tener precaución con él (ver dieta baja en histamina).

-En cuanto a los micronutrientes (vitaminas y minerales) más destacados: vitamina B2 (niacina), B3 (Riboflavina), B6 (piridoxina), B5 (pantotenico), vit C, Calcio, Magnesio, Fosforo, Cinc y Cobre. La vit B6, el cinc y el cobre son  cofactores en la actividad de DAO, deficiencias de estos minerales puede provocar una baja actividad de este enzima.

 

Tratamiento farmacológico

Tratamiento de la crisis dolorosa Farmacos no específicos (analgésicos y opiáceos) AINE.
Farmacos específicos de la crisis de jaqueca Fármacos ergotínicos: Ergotamina y Dihidroergotamina (DHE)
Triptanes: Sumatriptan, Almotriptan, Eletriptan, Frovatriptan, Naratriptan, Rizatriptan y Zolmitriptan
Otros: Droperidol y BIBN 4096 BS
 Tratamiento preventivo de la jaqueca Antiserotoninérgicos Metesergida, Pizotifeno, Ciproheptadina y Lisurida
Betabloqueantes Propanolol, Metropronol, Nadolol, Timolol y Atenolol
Antagonistas de los canales de Calcio Flunarizina, Nimodipina, Verapamilo, Ciclandelato y Diltiazem
Antidepresivos Triciclicos: Amitriptilina, Nortriptilina y Protiptilina

 

Inhibidores selectivos de la recaptacion de serotonina: Fluoxetina, Paroxetina, Sertralina y Fluvoxamina

Anticomiciales orales Valproato sódico, Gabapentina y Topiramato