ENFERMEDAD DIVERTICULAR

ENFERMEDAD DIVERTICULAR

Un divertículo es una protuberancia en forma de saco que puede aparecer en cualquier porción del tracto gastrointestinal, aunque el sitio más común para su formación es el intestino grueso, al mismo tiempo son más frecuentes en el colon (la última parte del intestino grueso antes del recto). La presencia de estas herniaciones se denomina diverticulosis. Si dicha dolencia no es tratada puede evolucionar agravándose, si se inflaman o infectan el cuadro se conoce como diverticulitis.

 Diverticulosis

Concepto y etiología: La diverticulosis es la presencia de divertículos generalmente en el intestino grueso siendo más frecuentes en el colon. Para su aparición , desde un punto de vista fisiopatológico, se deben dar tres condiciones: a)que exista alteración de la pared del colon, b) Que nuestra dieta sea habitualmente pobre en fibra c) que exista aumento de la presión intraluminal (interior del colon). Es decir, al no ingerir suficiente fibra, las heces son poco voluminosas y duras, lo que conlleva defecaciones con esfuerzo aumentando  así la presión colica que favorece la formación de divertículos.

Síntomas, diagnóstico y complicaciones: Por lo general la diverticulosis suele ser asintomática, aunque no siempre. Por este motivo para la identificación de los divertículos se debe recurrir a la colonoscopia (examen del intestino grueso con un tubo flexible de visualización) ante la ausencia de síntomas. Los divertículos en sí no son peligrosos, pero si no son tratados para su remisión pueden presentarse complicaciones, si las heces se estancan en estos sacos, pueden lesionar alguno vaso sanguíneo provocando hemorragias, también pueden provocar la inflamación e infección de los divertículos derivando en diverticulitis.

Tratamiento:

El objetivo del tratamiento no es otro que  la desaparición de los divertículos frenando así la progresión de la enfermedad. ¿Cómo? si la responsable de tal situación es una dieta precaria en fibra, será una dieta rica en fibra la terapia de elección. Aumentando la ingesta de fibra conseguimos heces voluminosas, blandas, con ello defecaciones sin esfuerzo reduciendo de esta manera la presión intraluminal con la consecuente erradicación de los divertículos que irán desapareciendo progresivamente. Se deberán, por tanto, seguir las siguientes recomendaciones:

Llevar a cabo una dieta alta en fibra (revisar apartado dietas terapéuticas “dieta alta en fibra”). Esta dieta debe ir acompañada de grandes cantidades de liquido (2-3 l diarios) puesto que de lo contrario favoreceríamos el estancamiento agravando el cuadro clínico. En caso de resultar difícil ingestas importantes de fibra (30-40 g fibra/dia) podemos recurrir a suplementos a base de salvado, metilcelulosa  o psillium, aunque lo mas recomendable, como siempre, es que el nutriente venga en su vehiculo natural que es el alimento.

Evitar los alimentos grasos y de difícil digestión. A parte del control (al alza) de la fibra se deben controlar las grasas de cualquier índole  (las “malas” y las “buenas”) ya que estas pueden contribuir a aumentar la presión intraluminal agravando el cuadro clínico. Debemos  por tanto evitar/moderar las carnes grasas, quesos, huevo e incluso el pescado azul, en cuanto a alimentos de origen vegetal debemos evitar la ingesta de frutos secos y moderar el consumo de aceites vegetales.

Como ultima consideración tener presente que la terapia de elección será la dieta rica en fibra en caso de diverticulosis asintomática, que es lo más frecuente. En caso de diverticulosis sintomática, este tratamiento se pautará como mero coadyuvante (ayuda) a la terapia de primera línea que será la farmacológica utilizando antibióticos o fármacos empleados en la Colitis Ulcerosa como la mesalazina.

 

Diverticulitis

Concepto, etiología y complicaciones: si la diverticulosis no es tratada adecuadamente, la enfermedad progresa, los divertículos se inflaman e infectan dando lugar a la diverticulitis. La situacion tambien se puede complicar, la inflamación puede conducir a la formacion de trayectos anormales (fístulas) entre el intestino grueso y otros organos, el contenido intestinal (incluyendo bacterias) pueden alcanzar organos como intestino delgado, utero, vagina, vejiga o incluso muslo o pecho pudiendo producir infección.

Síntomas y diagnóstico: los síntomas típicos son dolor abdominal (generalmente en la parte baja izquierda del abdomen que puede ser espontaneo o dolor a la palpación) y fiebre. En función a la severidad de dicha sintomatología podemos diferenciar entre diverticulitis leve o grave. Si al paciente ya se le ha diagnosticado previamente diverticulosis podemos aventurarnos a diagnosticar  diverticulitis solo con la clínica (los síntomas). Cuando la diverticulosis ha pasado inadvertida (recordemos que al cursar normalmente sin síntomas lo mas probable es que no se haya identificado) debemos descartar otras dolencias por presentar un cuadro clínico similar que son apendicitis y cáncer de colon. Para ello se deberán realizar las pruebas diagnosticas oportunas (topografía computerizada o ecografía en el primer caso, colonoscopia en el segundo).

Tratamiento:

El objetivo del tratamiento va dirigido a la remisión total de los síntomas. En caso de diverticulitis grave el paciente generalmente es ingresado en un hospital administrándole liquidos intravenosos y antibióticos, deben permanecer en cama y no tomar nada vía oral hasta la desaparición de los síntomas. En caso de diverticulitis leve el paciente puede ser tratado en su domicilio debiendo permanecer en reposo. El tratamiento dietético a aplicar es totalmente contrario al aplicado en la diverticulosis, la dieta alta en fibra podría empeorar el cuadro clínico, estará , por tanto, totalmente contraindicada en la diverticulitis. Se debe llevar a cabo en varias fases:

1)-Podría requerirse inicialmente dieta absoluta, posteriormente someter al paciente a dieta líquida (no conviene prologar más de lo necesario este periodo por la precariedad nutricional que implica, máximo 2-3 dias).

2)-Aplicar a continuación  dieta pobre en residuos (revisar apartado dietas terapéuticas ), transcurrido un mes aproximadamente y con la remisión de los síntomas, se puede reanudar una dieta con alto contenido en fibra.